Los procesos tecnológicos para producir los colorantes en el dibujo rupestre han sido puestos en la mira con la inserción de métodos fisicoquímicos de laboratorio aplicados a la arqueología. Interesantes resultados que permiten visualizar la capacidad movilizativa en la recolección de materias primas y el aprovechamiento de los recursos naturales del entorno (Bellelli Reference Bellelli and Yacobaccio1988; Nazar et al. Reference Nazar, Adrián, Vera and Roberto Bárcena2007), identificar la composición mineral (Carden et al. Reference Carden, Blanco, Poiré, Genazzini, Magnin and García2014; Mas et al. Reference Mas, Jorge, Gavilán, Solís, Parra and Pérez2013) y los aglutinantes orgánicos que conformaron las pinturas fabricadas por las sociedades del pasado (Rosina et al. Reference Rosina, Collado, Garcés, Gomes, Eftekhari, Nicoli and Vaccaro2019) han favorecido la comprensión del modo de preparación de las recetas.
La estación rupestre La Espiral está situada en el macizo montañoso Pan de Guajaibón, provincia de Artemisa (Figura 1a). Las micromuestras se tomaron del pigmento de una pictografía de círculos concéntricos y del soporte (Figura 1b) para, mediante su análisis desde la perspectiva tecnológica, discernir qué pasos y acciones técnicas de manufactura nos acercarían a las tradiciones culturales y al desarrollo socioeconómico del colectivo humano que la produjo (Fiore Reference Fiore, Barberena, Borrazzo and Borrero2009; Santos da Rosa Reference Santos da Rosa and Ramón Viñas2019).
(a) Área del macizo Pan de Guajaibón, ubicación de La Espiral y otros sitios arqueológicos; (b) cartografía de la estación La Espiral (modificada de Fernández et al. Reference Fernández, Morales, Mas and Jorge2018); panel del que se obtuvo la muestra pictórica (P).

Figura 1 Long description
El mapa a) muestra el área del macizo Pan de Guajaibón en Cuba, destacando sitios arqueológicos como Cueva de los Portales y Cueva de la Lechuza. Las curvas de nivel indican elevación. Un recuadro muestra la ubicación en Cuba. El mapa b) es un croquis de la estación La Espiral, con pictografías y sectores marcados. Los símbolos representan diferentes tipos de sitios arqueológicos. La orientación está indicada con el norte hacia arriba. La escala está presente en el croquis, permitiendo medir distancias. Los puntos y líneas en el croquis indican ubicaciones y rutas dentro de la estación arqueológica.
Para el equipo, que intenta traspasar los estudios estético-morfológicos tradicionales en busca de la materialidad y la tecnología del color (Sepúlveda y Wright Reference Sepúlveda and Wright2018), eran varias las interrogantes a dilucidar: ¿Qué productos se emplearon? ¿Cómo se obtuvieron? ¿Qué acciones técnicas se involucraron? ¿Quiénes participaron en el proceso?, entre otras. La investigación se orientó a identificar, explicar y comprender las acciones técnicas y las características culturales que subyacen en el proceso tecnológico de la pintura, al presentar una mejor y más amplia visión de los procedimientos de los grupos aborígenes relacionados. Los objetivos fundamentales implicaban examinar la secuencia productiva de la “cadena operativa de producción de pintura” según la propuesta de Fiore (Reference Fiore1996), identificar las tareas sin pretender establecer la secuencia productiva, así como reconocer la composición química de la mezcla: el elemento cromóforo, las cargas y los aglutinantes orgánicos, tan difíciles por su gran diversidad y porque las trazas son tan simples que dificultan su apreciación. Para ello se han recomendado la microscopía electrónica de barrido y el microanálisis de energía dispersiva por rayos-X, que permiten caracterizar e identificar cualitativa y proporcionalmente los elementos químicos presentes en la muestra; mientras que a través de las imágenes obtenidas con el SEM en ocasiones es posible visualizar la naturaleza de los elementos orgánicos (Gheco et al. Reference Gheco, Álvarez, Poliszuk, Quesada, Pifferetti and Dosztal2015; Yacobaccio et al. Reference Yacobaccio, Catá, Solá and Alonso2008). La microespectroscopía Raman y la cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas posibilitan distinguir los enlaces moleculares de compuestos inorgánicos y orgánicos para determinar sustancias lipófilas e hidrófilas (Chalmin y Huntley Reference Chalmin, Huntley, Bruno e and McNiven2017; Mas et al. Reference Mas, Jorge, Gavilán, Solís, Parra and Pérez2013; Sepúlveda Reference Sepúlveda, Bednarik, Fiore, Basile, Kumar and Huiseng2016).
Han ganado espacio en los últimos años el conocimiento de las diferentes técnicas para procesar los componentes (Chieli et al. Reference Chieli, Vendrell and Roldán2022), la identificación de mezclas y recetas (Pitarch et al. Reference Pitarch, Ruiz, Fernández-Ortiz, Hernanz, Maguregui and Madariaga2014), el intento por reconstruir las cadenas operativas de la producción rupestre y el acercamiento a la composición de la fracción orgánica, sin precisar el aglutinante (Chalmin et al. Reference Chalmin, Menu and Vignaud2003; Lemonnier Reference Lemonnier1976; Sepúlveda Reference Sepúlveda, Sepúlveda, Briones and Chacama2009); se reconocen las posibles especies vegetales del pigmento carbonáceo (López-Montalvo et al. Reference López-Montalvo, Roldán, Badal, Murcia-Mascarós and Villaverde2017), se detecta grasa animal (Brook et al. Reference Brook, Franco, Cherkinsky, Acevedo, Fiore, Pope, Weimar III, Neher, Evans and Tina2018; Roldán et al. Reference Roldán, Murcia-Mascarós, López-Montalvo, Vilanova and Porcar2018), así como se sistematiza la caracterización fisicoquímica de la pintura en los cinco continentes (Domingo y Chieli Reference Domingo and Chieli2021).
Una mirada al área antillana nos acerca a propuestas que caracterizan la fracción inorgánica de los componentes (Arrazcaeta y García Reference Arrazcaeta and García1994); indagaciones sobre la fracción orgánica tipifican al guano de murciélago y al carbón vegetal como pigmentos (se identificó la especie vegetal del carbón, Armitage et al. Reference Armitage, Arrazcaeta, Torres, Baker and Fraser2020; Fernández et al. Reference Fernández, Morales, Mas and Jorge2018; Samson et al. Reference Samson, Wrapson, Cartwright, Sahy, Stacey and Cooper2017) y la inclusión en la receta de ácidos vegetales como elágico, palmítico y resínico, así como de betún (Armitage et al. Reference Armitage, Arrazcaeta, Torres, Baker and Fraser2020; Fernández et al. Reference Fernández, Morales, Mas and Jorge2018). Otros estudios, sin mayores avances, indican la presencia de ácido graso vegetal y monosacáridos (Samson et al. Reference Samson, Wrapson, Cartwright, Sahy, Stacey and Cooper2017).
La propuesta rompe la tradición generalizada de los estudios de cadena operativa que se aplican a una clase de artefacto o una sola materia prima (Chalmin y Huntley Reference Chalmin, Huntley, Bruno e and McNiven2017) indicándose la preparación compleja de la pintura. Pocos trabajos introducen directamente a los participantes en la producción rupestre, ya sea durante la manufactura de la pintura, ya en la ejecución pictórica, existiendo escasas investigaciones que propongan la participación de las mujeres (Martínez-Sevilla et al. Reference Martínez-Sevilla, Arqués, Jordana, Malgosa, Lozano, Sánchez, Sharpe and Carrasco2020; Snow Reference Wang, Ge, Snow, Mitra and Giles2013). Su rol en la división del trabajo e inversión laboral serán temas abordados particularmente.
Área de estudio y su ámbito cronocultural
El macizo montañoso Pan de Guajaibón es la mayor elevación del occidente cubano con 700 m de altitud, y se ubica administrativamente en el municipio Bahía Honda, provincia de Artemisa. Es una serranía que se despliega por unos 8 km aproximadamente, con elevaciones orientadas oeste–este cuya vegetación se alterna entre el bosque semideciduo mesófilo y el siempreverde mesófilo. Sus rocas están formadas por areniscas, así como por depósitos paleógenos donde existen olistostromas que contienen bloques y fragmentos de calizas y areniscas, diabasas y serpentinitas (Fagundo, Valdés et al. Reference Fagundo, Valdés, Rodríguez, Jesús Pajón and García1990). Se asume que este macizo es la fuente de materia prima de piezas líticas de bauxita —asociadas al complejo molienda trituración— que se encuentran en innumerables yacimientos prehispánicos del occidente del país.
Dada la explotación de la fauna y vegetación asociadas a arroyos de pequeño y medio caudal que favorecieron la habitabilidad (Fernández et al. Reference Fernández, Morales, Rodríguez, Cué, Carmenate and Lal Malla2014), el área del Pan de Guajaibón representa un sistema habitacional para pequeños grupos familiares en atención a las diferentes necesidades de la comunidad, con orientación económica dirigida hacia la caza y la recolección en los ambientes boscosos.
El análisis de los sitios cercanos —de los que se han excavado a profundidad las localidades funerarias— permite plantear una hipótesis sobre un asentamiento aborigen esporádico y transitorio en el macizo, que se caracteriza por el manejo de siete cuevas: tres habitacionales (Canillas I, del Guano y La Lechuza); cuatro sepulcrales (Los Muertos, El Guano, Los Huesos y La Espiral) y tres ceremoniales (Canillas II, Solapa del Bejuco y La Espiral). Esta área debió tener relación con sitios de la línea costera como Loma de Caracoles, a 12 km al noroeste, y muchos otros donde sobresale en importancia la Cueva del Arriero, sitio de habitación con restos humanos a 43 km en dirección oeste del macizo, entre los 200 y 500 m snm, excavado en 1983 y 1986 (Alonso Reference Alonso1995a; Figura 1a).
Las evidencias arqueológicas de La Espiral son diseños pictóricos adjudicados a sociedades aborígenes pescadoras-recolectoras-cazadoras, al igual que los sitios aborígenes circundantes en 80 km de radio. Hasta el momento no existen reportes de refugios de cimarrones africanos en la serranía que pongan en duda la asignación cultural de las manifestaciones rupestres como en otras áreas del occidente del país.
La estación rupestre tiene su acceso a los 5 m de altura por la ladera norte del macizo a cuyos pies corre un río intermitente. La cueva posee 10 m de profundidad y puntal de 3 m, una galería lateral de 2 m de longitud donde se localizan los dibujos, 13 en total, formados por tres espirales, dos conjuntos de círculos concéntricos, figuras antropomorfas y otros motivos (Figura 1b). Aparentemente todos fueron practicados con la misma técnica y colorante; y la coloración es similar al suelo del recinto. Están ejecutados con pigmentos de tonalidad rojo moreno, según la escala Munsell (7,5R3/4). Los círculos concéntricos no son exclusivos de esta estación, la Solapa de La Vaquería —con diseños en rojo— se ubica en la Sierra San Vicente a 45 km al oeste; otra estación con dibujos similares en negro es Los Plátanos, en la provincia Mayabeque, a unos 100 km al este. Este diseño se aprecia en 29 estaciones del occidente con escasas representaciones en el resto del país (5); en la Isla de la Juventud se dibujaron de forma bicromada —rojo y negro— (Núñez Reference Núñez1975).
Las sociedades aborígenes de este nivel de desarrollo arribaron a Cuba por diversas rutas continentales y probablemente empleaban diferentes procedimientos en la elaboración de los dibujos rupestres (Fernández et al. Reference Fernández, González, Gutiérrez, Hayward, Atkinson and Cinquino2009). Aunque la actividad económica primordial se vinculaba a la caza de mamíferos, moluscos terrestres y marinos, la recolección de vegetales y frutas, y la captura de quelonios y reptiles, practicaron la horticultura sistemáticamente según estudios arqueológicos recientes.
Por los sitios costeros de habitación, la frecuencia de restos de fauna piscícola en los yacimientos y la gama de artes de pesca que muestran —contrapesos para redes y anzuelos— sabemos que desarrollaron la pesca de ribera y aguas someras de la plataforma; y que utilizaron ampliamente la concha en vasijas, gubias, martillos y demás artefactos.
De rocas silíceas produjeron piezas para cortar, tajar, etcétera, predominando las lascas con una elaboración algo rústica (Alonso et al. Reference Alonso, Izquierdo, González, Hernández, Valcárcel, Pino and Blanco2015). En objetos de molienda y macerado se localizaron gránulos de almidón de plantas domésticas y silvestres como maíz y frijoles, entre otras (Chinique y Roksandic Reference Chinique, Roksandic, Ubelaker and Colantonio2019). Las representaciones superestructurales se caracterizan por exhibir pendientes y cuentas de collares de piedra, madera, concha, hueso, vértebras de pescados y dientes de tiburones.
Estas comunidades habitaron prácticamente todo el territorio nacional; la estación y sus manifestaciones se asocian a grupos con fechados absolutos desde los 3110 ± 180 cal aP hasta los 780 ± 100 cal aP, correspondientes a los sitios cueva La Lechuza y Martín Infierno, respectivamente (Cooper Reference Cooper, Fitzpatrick and Ross2010). Adicionalmente, dos dataciones calibradas de muestras de carbón, extraídas entre los 0,30 y 0,60 m de profundidad del suelo de las estaciones rupestres Cuevas 1 y 4 de Punta del Este, Isla de la Juventud, arrojan fechados de 910 ± 85 aP y de 1100 ± 130 aP (Cooper Reference Cooper, Fitzpatrick and Ross2010). El fechado absoluto directo de pictografías en cueva Los Muertos, provincia Mayabeque, arrojó antigüedades de 1810 ± 60 cal aP y 1920 ± 140 cal aP (Armitage et al. Reference Armitage, Arrazcaeta, Torres, Baker and Fraser2020:888), por lo que el horizonte cronológico para las pinturas en estudio estará en ese entorno.
La secuencia productiva de la pintura
Como apunta Fiore (Reference Fiore1996) el dibujo rupestre está integrado por la composición plástica, el contenido expresado en ella y las acciones que componen el proceso laboral para su realización. En las actividades de creación quedarán las herramientas de labor, los conocimientos adquiridos por tradición o innovación, la aplicación de las técnicas y los pigmentos colorantes; mientras que las relaciones de producción y la fuerza de trabajo empleada permiten la materialización de los diseños y la producción social del dibujo rupestre (Fiore Reference Fiore1996), a lo que se suma el espacio seleccionado/disponible como soporte de las pinturas con un rol destacado en este proceso (Aschero Reference Aschero and Yacobaccio1988).
El estudio de la materialidad de las pinturas permite distinguir la homogeneidad y singularidad de las mezclas colorantes en alusión al conocimiento y al dominio de las propiedades de las materias primas empleadas y la aprehensión que del entorno natural poseían (Roldán et al. Reference Roldán, Ferrero, Murcia-Mascarós, Villaverde, Martínez, Guillem, Domingo, López, Domingo, López, Villaverde and Martínez2007). Caracterizar la pintura rupestre posibilitará inferir indirectamente las actividades humanas a partir de los elementos materiales observables generados durante su manufactura (Bate Reference Bate1998); serán reconocibles las huellas dejadas por el trabajo humano (Fiore Reference Fiore1996) lo que facilitará la identificación de comportamientos tecnológicos y económicos desarrollados en el pasado.
En este examen se destaca el proceso de trabajo, las técnicas y las actividades emprendidas para la obtención, procesamiento y consumo de las materias primas (pigmentos, diluyentes, cargas, aglutinantes; Fiore Reference Fiore2007; Tabares y Correa Reference Tabares and Correa2014), las que se pudieron adquirir en lugares distantes, asociados con actividades de caza y recolección de alimentos, utilizando una “estrategia integrada” (Santos da Rosa et al. Reference da Rosa, Neemias and Viñas2023), calculada por las operaciones técnicas ejecutadas para obtener los materiales y su transformación en pintura.
Las cadenas operativas resultan la vía para reconocer el proceso de producción y las actividades involucradas en la manufactura de los pigmentos, donde la pintura per se constituye otro vestigio de producción, adicional a la propuesta de Aschero (Reference Aschero and Yacobaccio1988), por permanecer en el espacio seleccionado para su ejecución, ser resultado del proceso productivo e inigualable fuente de información que emplearemos en este análisis. Ellas responden a reglas sociales que fueron aprendidas, compartidas y aceptadas por la comunidad, por tanto, son consideradas reflejo de identidad, y contribuyen a caracterizar las comunidades estudiadas, sus límites sociales y redes de interacción (López-Montalvo et al. Reference López-Montalvo, Roldán, Badal, Murcia-Mascarós and Villaverde2017).
El modelo de secuencia de producción de pintura (Fiore Reference Fiore1996) ayuda a entender los diversos procedimientos técnicos ejecutados durante la manufactura (Figura 2) y, de manera indicativa, señala los distintos grados de inversión laboral según la etapa secuencial; la división del trabajo por género, edad y en atención a la complejidad de las labores y la experiencia adquirida, al tiempo que permite visualizar cuántas personas pudieron participar del proceso y el nivel de dificultad de ejecución en su conjunto (Fiore Reference Fiore, Troncoso, Armstrong and Nash2018).
Secuencia productiva del dibujo rupestre (Fiore Reference Fiore1996).

Figura 2 Long description
El diagrama muestra la secuencia de producción de arte rupestre dividida en tres cadenas operativas: Producción de pintura, Producción de instrumento, y Producción de imágenes. • Cadena operativa Producción de pintura: - Obtención mat. prim. pigmento. - Obtención mat. prim. ligante. - manufactura. - uso. - residuos. • Cadena operativa Producción de instrumento: - Obtención materias primas. - manufactura. - uso. - mant. - recicl. - descarte abandono. • Cadena operativa Producción de imágenes: - Selección y prep. soporte. - manufactura. - extracción. - aplicación. - uso. - mant. - recicl. - destrucc. abandono. Las etapas están conectadas por flechas que indican el flujo del proceso desde la obtención de materiales hasta el uso y el abandono o reciclaje.
Lograr la obtención de pintura, en prolongado proceso de ensayo y error, implicó perfeccionar la búsqueda y selección de las materias primas hasta hallar las soluciones técnicas adecuadas. Así el desarrollo tecnológico constituyó un proceso acumulativo de invenciones realizadas por varios individuos de la comunidad o fuera de ella (Aibar Reference Aibar1996); al mismo tiempo, distintos actores sociales pudieron influir con patrones culturale y simbólicos, y reflejarlos directamente en la solución final (Tabares y Correa Reference Tabares and Correa2014).
Las muestras obtenidas en la cueva La Espiral permitieron establecer la probable cadena operativa empleada por los pescadores-recolectores-cazadores para ejecutar las manifestaciones rupestres, aunque no su orden. A su vez, todas las operaciones técnicas y su organización configuraron estrategias donde estuvieron involucradas actividades y procedimientos encaminados a la obtención de las materias primas, su manufactura, uso, mantenimiento y posterior abandono de los útiles (Apolinaire y Silva Reference Apolinaire and Silva2012; Jover Reference Jover1999).
Materiales y métodos
Metodología del muestreo
Las técnicas empleadas son altamente recomendadas en la literatura debido a que requieren pequeñas porciones de muestra y ser discriminantes para el caso de los componentes buscados. La observación in situ del soporte, con lentes de hasta 3.5×, permite ubicar el deterioro, microcavidades y fisuras con acumulaciones de pigmento para su extracción. Las muestras son tomadas directamente de la pintura al raspar el sector más deteriorado (1 mm) para evitar perjudicarla, y además del soporte (1 cm) para comparar ambas composiciones minerales y descartar contaminaciones en el proceso; estas se colectan en vidrios de reloj y se depositan en tubos Eppendorf, guardados en bolsas plásticas herméticas debidamente rotuladas. Se emplean guantes de látex, máscaras y bisturíes que se cambian en cada extracción (Mas et al. Reference Mas, Jorge, Gavilán, Solís, Parra and Pérez2013; Figura 3).
(a) Esquema de las muestras tomadas; (b) muestra de pigmento; (c) muestra del soporte; (d) toma de muestras. (Color en la versión electrónica)

Figura 3 Long description
The illustration documents sampling locations and pre-extraction samples. In the top left, a diagram shows spiral shapes with stars and circles marking sampling points. The star indicates 'Muestra Pr-34/P/1' for pigment and the circle indicates 'Muestra PR-34/S/1' for support. The top right image labeled 'PIGMENTO' shows a close-up of the pigment sample area before extraction, with the text 'Antes de la extracción' vertically aligned. The bottom right image labeled 'SOPORTE' shows a close-up of the support sample area, also marked 'Antes de la extracción'. The bottom left image depicts a person collecting samples, wearing protective gear. The illustration emphasizes scientific documentation with markers indicating specific sample IDs and pre-extraction conditions, providing a clear view of the sampling process and locations.
Microscopía electrónica de barrido y microanálisis de energía dispersiva por rayos-X (SEM-EDX)
La micromorfología, la topografía y la distribución de los componentes en la micromuestra se determinaron utilizando un Philips FEI INSPECT, un microscopio electrónico de barrido (SEM) del Museo Nacional Ciencias Naturales (CSIC, España). El microscopio SEM en el modo de bajo vacío admite muestras hidratadas para ser estudiadas en su estado original con el detector de electrones retrodispersados (BSED). Se trabajó bajo presión de vacío de 30 Pa, 20 kV de voltaje de aceleración, la distancia de trabajo respecto al detector de 10 mm para comparar los resultados. Los microanálisis de energía dispersiva de rayos X (EDX) de las muestras y los análisis de las áreas para la cartografía (mapping) se realizaron con un espectrómetro de energía dispersiva de rayos X, Oxford Instruments INCA Energy 200 Energy Dispersive System. El análisis cuantitativo permitió conocer los elementos presentes y la concentración de cada uno siguiendo la metodología propuesta en Mas y colaboradores (Reference Mas, Jorge, Gavilán, Solís, Parra and Pérez2013). El método cartográfico se utilizó para la recogida y almacenamiento de los mapas de rayos X, así como en la adquisición de imágenes electrónicas y datos.
El modo Cameo+ garantizó ver la composición química y la topografía de las imágenes. El detalle de las imágenes electrónicas se muestra junto con una superposición de colores dada por la variación en el espectro de rayos X, que puede indicar cambios de composición. A los fotones de rayos X se les asignó un color que depende de su energía en el espectro electromagnético. Esta entrada de color se utilizó para aumentar una imagen electrónica convencional, para analizar con más detalle cada compuesto presente en las imágenes electrónicas, ya que el espectro de cada componente produce un color característico.
El modo Phase map se empleó para generar los gráficos de dispersión, pues ofrece información útil sobre la distribución espacial de las distintas fases y sus áreas correspondientes, que se pueden medir. La presentación de los datos en forma de diagrama de dispersión facilita identificar rápidamente la relación entre los distintos parámetros. Los ápices corresponden a cada uno de los elementos que se relacionan (Fernández et al. Reference Fernández, Morales, Mas and Jorge2018).
Microespectroscopía Raman
La micromuestra fue analizada mediante un microscopio confocal Raman del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC, España). Para el estudio de la espectroscopía micro-Raman y obtención de todos los espectros se utilizó un Thermo Fischer DXR espectrógrafo Raman acoplado a un microscopio Olympus BX-RLA2, con un detector CCD (1.024 × 256 píxeles), platina motorizada XY, auto enfoque y objetivos de microscopio Olympus serie UIS2, todos controlados a través del software OMNIC 8,1. Como luz de excitación se utilizaron dos láseres sólidos, uno a 532 nm (potencia máxima de 10mW) y otro a 780 nm (potencia máxima de 20mW) con doble frecuencia Nd: YVO4 DPSS.
Las muestras fueron inspeccionadas con el objetivo de 10× para seleccionar áreas con concentración del pigmento, y para comprobar que el sustrato estuviera libre de fibras y otros contaminantes. Los espectros se obtuvieron utilizando los objetivos 20× y 50× con un diámetro de 50 micras de pinhole o rendija (slits) y rejilla (graiting) de 900 líneas/mm. Estas condiciones y excitaciones a 532 nm proporcionan una resolución espectral promedio de 2-4 cm−1 y 4-7 cm−1 a 780 nm, en un rango espectral de 100-2.500 cm−1. El tamaño del punto de la muestra fue de 1,2 μm, en concordancia con el objetivo utilizado. Un tiempo de integración de 3 s y 12 acumulaciones fue suficiente para obtener niveles aceptables de señal y ruido S/N en las muestras de pigmento. El espectrógrafo fue calibrado y alineado utilizando poliestireno puro (Fernández et al. Reference Fernández, Morales, Mas and Jorge2018).
Cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas (GC-MS)
Se utilizó la cromatografía en fase gaseosa para la determinación de sustancias lipófilas, como aceites secantes, resinas y ceras, y de sustancias hidrófilas, como las proteínas y las gomas o polisacáridos (goma arábiga y productos afines). Para los análisis de sustancias lipófilas, la muestra se trató con el reactivo de metilación Meth-prep II. Para los hidratos de carbono y las proteínas se llevó a cabo una hidrólisis con HCl 6M y una derivatización con MTBSTFA en piridina de los ácidos grasos y aminoácidos resultantes (Fernández et al. Reference Fernández, Morales, Mas and Jorge2018).
Resultados de los análisis
Fracción inorgánica
Análisis SEM-EDX
En el sustrato claramente se diferencian dos fases mineralógicas, una calcítica y otra feldespatoide. Ambas asociadas con otros minerales siliciclásticos como cuarzo (SiO2), arcillas, minerales evaporíticos como sulfatos cálcicos hidratados o deshidratados (yeso (CaSO4·2H2O) y anhidrita (CaSO4)), que son las primeras sales en precipitar debido a su menor solubilidad, y cuya presencia es muy baja en la muestra. Le siguen los cloruros sódicos (NaCl) y cloruros de potasio y magnesio (silvina (KCl), y carnalita (KMgCl3·6 H2O)) que son los más solubles. También los encontramos asociados a óxidos de titanio dispersos (TiO2) y materia orgánica (Figuras 4 y 5). No se han detectado altas concentraciones de óxidos de hierro; según se muestra en el gráfico de dispersión, el hierro está integrado en las arcillas y feldespatos asociados (Figuras 4 y 5). No se observaron pátinas de oxalato cálcico (Fernández et al. Reference Fernández, Morales, Mas and Jorge2018).
(a) Imagen óptica de la muestra; (b) imagen coloreada (Cameo+) en función de las energías de los fotones (keV) de los elementos químicos que la componen y su distribución espacial: C (carbono); O (oxígeno); Mg (magnesio); Al (aluminio); Si (silicio); P (fósforo); Cl (cloro); Na (sodio); K (potasio); Ca (calcio); Ti (titanio); Mn (manganeso); Fe (hierro); S (azufre) y ES (espectro total). (Color en la versión electrónica)

Figura 4 Long description
La imagen A muestra una imagen óptica de la muestra, donde se observan diferentes texturas y colores en la superficie. La imagen B presenta una imagen coloreada utilizando Cameo Plus, que representa la distribución espacial de los elementos químicos en función de las energías de los fotones en kilo-electronvoltios. Debajo de estas imágenes, hay una serie de sub-imágenes que muestran la distribución de elementos específicos: carbono, oxígeno, magnesio, aluminio, silicio, fósforo, cloro, sodio, potasio, calcio, titanio, manganeso, hierro, azufre y el espectro total. Cada sub-imagen está etiquetada con el símbolo del elemento correspondiente y muestra la intensidad y ubicación de ese elemento en la muestra. La imagen final, etiquetada como ES, muestra un gráfico de dispersión que representa el espectro total de la muestra, con el eje x etiquetado como energía en kilo-electronvoltios y el eje y como intensidad. Esta serie de imágenes permite observar la composición química y la distribución de los elementos en la muestra analizada.
Imágenes SEM de la muestra. Se observan las tres áreas sometidas a análisis EDX-SEM y espectros EDX-SEM de las tres áreas donde se realizaron estudios químicos. Elementos químicos: K (potasio); C (carbono); Ca (calcio); Fe (hierro); O (oxígeno); Al (aluminio); Si (silicio); S (azufre); P (fósforo); Cl (cloro); M (magnesio); Na (sodio); Co (cobalto); Ti (titanio); Mn (manganeso) y Ni (níquel).

Figura 5 Long description
La figura compuesta presenta tres micrografías SEM y diez espectros EDX-SEM correspondientes a las áreas marcadas con letras de a a j. Micrografías SEM: La primera micrografía muestra una superficie con textura irregular y áreas marcadas como a, b, c, d, e y f. El marcador de escala indica 100 micrómetros. La segunda micrografía presenta una superficie con distribución heterogénea de partículas y áreas marcadas como f, g, h, i y j. El marcador de escala indica 100 micrómetros. La tercera micrografía muestra una superficie con mayor detalle de textura superficial y el marcador de escala indica 50 micrómetros. Espectros EDX-SEM (a hasta j): Los diez espectros están organizados verticalmente y etiquetados de a a j. El eje X está etiquetado como energía en KeV, con valores visibles desde 2 hasta 20, en incrementos de 2. El eje Y representa intensidad en unidades arbitrarias y no presenta etiqueta textual en la figura. Cada espectro muestra picos en posiciones de energía características. Los espectros a, b y c presentan picos prominentes en la región de 2 a 4 KeV, asociados a elementos como calcio, silicio, aluminio y oxígeno. Los espectros d, e y f muestran picos visibles en la región de 2 a 6 KeV, con variaciones en la altura relativa de los picos que indican diferencias en la composición elemental entre zonas. Los espectros g, h e i presentan picos en la región de 2 a 8 KeV, con picos adicionales visibles hacia 6 y 8 KeV, asociados a elementos como hierro, titanio y potasio. El espectro j muestra un pico dominante en aproximadamente 3 KeV y picos secundarios en la región de 6 a 8 KeV. En todos los espectros, los picos de mayor intensidad se concentran en la región de baja energía entre 2 y 6 KeV. Los elementos químicos identificables por sus posiciones de energía característica incluyen oxígeno, sodio, magnesio, aluminio, silicio, fósforo, azufre, cloro, potasio, calcio, titanio, manganeso, hierro, cobalto y níquel. Las variaciones en la altura y posición de los picos entre los espectros a y j reflejan diferencias en la composición elemental de las distintas áreas analizadas en las micrografías SEM.
Microespectroscopía Raman
Se han encontrado, en la capa externa de la pintura, concentraciones de fosfatos cálcicos que podrían identificarse como apatitos Ca5PO4 (F, Cl, OH) a la frecuencia vibracional de 963 cm−1 (Figura 6e); que también es característica de diferentes compuestos orgánicos, como el colágeno, una molécula proteica abundante en piel, dientes y huesos de mamíferos (Xu et al. Reference Xu, Yao, Walker and Wang2009). Sin embargo, no se obtuvo detección de colágeno en cromatografía de gases, por lo que pudieron estar asociados a magnesio, lo cual formaría estructuras mineralógicas como whitlockita Ca9Mg(PO3OH)(PO4)6, un fosfato anhidro de calcio y magnesio comúnmente encontrado en yacimientos de rocas fosfatos, como en cuevas con guano de murciélago (DuVall y Rowe Reference DuVall and Rowe2013). Los fosfatos localizados en la pintura se encuentran asociados a grandes concentraciones de materia orgánica carbonácea, comúnmente caracterizada por una doble banda a 1.333-1.604 cm−1 (Beyssac et al. Reference Beyssac, Goffé, Petitet, Froigneux, Moreau and Rouzaud2003; Figuras 6c–e); por otro lado se encuentran, además de calcitas (153, 279, 714 y 1.087 cm−1; Figura 6h), dolomitas (MgCaCO3), en Raman (Figura 6i). La presencia de óxidos de manganeso puede explicarse por la aparición en Raman de minerales como la jacobsita (MnO2+Fe+3+2O4; Figura 6a) y la rodocrosita (MgCaMnCO3), una roca de tipo sedimentaria con frecuencias vibracionales en Raman a 287, 719 y 1.086 cm−1 (Figura 6f). No se descarta que estas concentraciones de manganeso sean consecuencia del metabolismo de microorganismos implicados en la biocolonización.
Espectros Raman de los minerales y componentes orgánicos de la pintura: (a) jacobsita; (b) restos del aminoácido triptófano (trp) asociados a materia orgánica en forma de carbono amorfo; (c) calcita y materia orgánica; (d) calcita y materia orgánica; (e) calcita, materia orgánica, restos de aminoácido trp; (f) rodocrosita; (g) cuarzo y restos orgánicos en forma de proteínas y ácidos grasos; (h) calcita y ácidos grasos; (i) dolomita (Fernández et al. Reference Fernández, Morales, Mas and Jorge2018). (Color en la versión electrónica)

Figura 6 Long description
Espectros Raman de los minerales y componentes orgánicos de la pintura: (a) jacobsita; (b) restos del aminoácido triptófano asociados a materia orgánica en forma de carbono amorfo; (c) calcita y materia orgánica; (d) calcita y materia orgánica; (e) calcita, materia orgánica, restos de aminoácido triptófano; (f) rodocrosita; (g) cuarzo y restos orgánicos en forma de proteínas y ácidos grasos; (h) calcita y ácidos grasos; (i) dolomita. El eje x está etiquetado como desplazamiento Raman en cm⁻¹, que va de 0 a 2500 cm⁻¹. El eje y representa la intensidad. Los espectros muestran varios picos característicos: jacobsita en 153 cm⁻¹ y 279 cm⁻¹; triptófano en 1003 cm⁻¹; calcita en 714 cm⁻¹ y 1087 cm⁻¹; rodocrosita en 287 cm⁻¹, 719 cm⁻¹ y 1086 cm⁻¹; cuarzo en 464 cm⁻¹; dolomita en 1098 cm⁻¹. Las diferencias en intensidad y posición de los picos entre las series indican variaciones en la composición mineral y orgánica de la pintura. Se destacan regiones específicas en los espectros, como las bandas dobles entre 1333 cm⁻¹ y 1604 cm⁻¹, asociadas a materia orgánica carbonácea. Cada serie presenta características espectrales únicas que reflejan la presencia de diferentes minerales y compuestos orgánicos en la pintura analizada.
Fracción orgánica
Microespectroscopía Raman
También asociadas a las calcitas, cuarzos y cristobalita, se encontró señal Raman que puede corresponderse a restos proteínicos como residuos aminoacídicos de triptófano en huevo a 1.312 cm−1, que pudieran representar a grupos CH2, restos de albúmina de huevo o a enlaces C-H de dentina (Ngarize et al. Reference Ngarize, Herman, Adams and Howell2004; Xu et al. Reference Xu, Yao, Walker and Wang2009), y también posibles grupos carbonilos (C = O) de ácidos grasos a 1.728 cm−1 (Lee y Chapman Reference Lee and Chapman1986; Figuras 6 y 7). Esta señal Raman también puede corresponderse a restos proteínicos como residuos aminoacídicos de triptófano en leche a 1.312 cm−1, que pudieran representar a grupos amidas III con estructura alfa-hélice en globulinas de leche a 1.450 cm−1, grupos CH2, y globulinas de leche (Fernández et al. Reference Fernández, Morales, Mas and Jorge2018; Ngarize et al. Reference Ngarize, Herman, Adams and Howell2004; Figuras 6 y 7).
La frecuencia de resonancia a 963 cm−1 posiblemente sea la vibración de un doble enlace =CH trans, que podría corresponder a ácidos grasos del tipo ácido elágico (C14H6O8), una molécula de naturaleza fenólica que puede estar presente en forma libre en algunas especies vegetales como producto del metabolismo, principalmente en hojas, ramas y cortezas, como las del roble y el castaño (Lei et al. Reference Lei, Jervis and Helm2001), o puede encontrarse a partir de sus precursores, los elagitaninos (Koponen et al. Reference Koponen, Happonen, Mattila and Törrönen2007). El subgrupo de los elagitaninos pertenece a los compuestos polifenólicos llamados taninos, que también provienen del metabolismo secundario de los vegetales. Los elagitaninos poseen en su estructura un grupo característico conocido como HHDP (6´6 dicarbonil 3´3, 4´4, 5´5 hexahidroxidifénico o ácido hexahidroxidifénico). Cuando se encuentran en presencia de ácidos o bases fuertes se hidroliza y se libera el ácido HHDP de los elagitaninos, sufriendo una reacción de lactonización espontánea que da origen al ácido elágico (Aguilera-Carbó et al. Reference Aguilera-Carbó, Augur, Prado-Barragan, Favela-Torres and Aguilar2008). El ácido elágico es insoluble en agua y ligeramente soluble en solventes orgánicos; por su naturaleza fenólica tiende a reaccionar formando complejos con otras moléculas como proteínas, alcaloides y polisacáridos (Fernández et al. Reference Fernández, Morales, Mas and Jorge2018).
Análisis GC-MS
La cromatografía gaseosa sirvió para determinar y/o corroborar el rastro químico de las posibles sustancias orgánicas lipófilas (aceites, resinas o grasas de origen animal) e hidrófilas (proteínas) que se observaron con la espectroscopía Raman (Figura 7). Esta técnica ha revelado que el contenido lipídico en ácidos grasos de la muestra fue muy bajo, por debajo del límite de detección de la técnica, por lo que se descartaría su presencia en cantidades significativas. El análisis de aminoácidos produjo un resultado más esperanzador, ya que se detectan trazas de aminoácidos que pueden confirmar lo caracterizado en Raman; sin embargo, el análisis de la distribución de los aminoácidos detectados no permitió la identificación de alguna proteína utilizada habitualmente en pintura (albúmina, caseína o colágeno; Figura 6; Fernández et al. Reference Fernández, Morales, Mas and Jorge2018).
(a) Cromatograma donde se observan pequeñísimas trazas de ácidos grasos, por debajo del límite de detección de la técnica (0,01 ppb) sobre los picos grandes del blanco, por lo que se descarta su presencia. (b) El cromatograma presenta trazas de aminoácidos muy cerca del límite de detección del equipo. El análisis de la distribución de los aminoácidos detectados no permitió identificar alguna proteína comúnmente utilizada en pintura (albúmina, caseína o colágeno) en las bases de datos (Fernández et al. Reference Fernández, Morales, Mas and Jorge2018).

Figura 7 Long description
El cromatograma A muestra la intensidad relativa en porcentaje frente al tiempo de retención en minutos. El eje vertical está rotulado Intensidad relativa (porcentaje) y el eje horizontal Tiempo de retención (min). Se observan picos altos en tiempos de retención tempranos y medios, indicando la presencia de ácidos grasos por debajo del límite de detección de 0,01 partes por billón. Los picos principales se encuentran aproximadamente en los tiempos de retención de 3,5 y 5,5 minutos. El cromatograma B muestra la intensidad relativa en porcentaje frente al tiempo de retención en minutos. El eje vertical está rotulado Intensidad relativa (porcentaje) y el eje horizontal Tiempo de retención (min). Se observan picos etiquetados con abreviaturas de aminoácidos: Ala, Val, Leu, Ile, Pro, Phe, Ser, Thr, Asp, Glu y Tyr. Los picos principales ocurren en tiempos de retención aproximados de 2,5, 3,0, 3,5, 4,0, 4,5, 5,0, 5,5, 6,0, 6,5, 7,0 y 7,5 minutos. El patrón sugiere una mezcla de aminoácidos cerca del límite de detección del equipo. La comparación entre A y B indica que A está dominado por ácidos grasos mientras que B presenta una mezcla de aminoácidos.
Discusión
Las concentraciones de fosfatos cálcicos que podrían identificarse como apatitos Ca5PO4 (F, Cl, OH) podría avalar varias teorías con respecto al origen de este material (apatitos nativos incluidos en los fragmentos de materia prima recogidos por los pintores, residuos en los útiles empleados para procesar o moler el pigmento, restos que pudieron pertenecer al instrumental usado para mezclar los compuestos, huesos calcinados también molturados que se añadirían intencionadamente; Hernanz Reference Hernanz2017; Santos da Rosa Reference Santos da Rosa and Ramón Viñas2019). Sin embargo, pudieron formar estructuras mineralógicas asociadas a magnesio como un fosfato anhidro de calcio y magnesio comúnmente encontrado en cuevas con guano de murciélago (DuVall y Rowe Reference DuVall and Rowe2013), como el caso estudiado; se asume la hipótesis de incorporación de apatitos nativos incluidos en el guano.
Los óxidos de manganeso se presentan en varias formas mineralógicas en la superficie terrestre: sin ningún otro catión asociado y los enriquecidos en bario y otros cationes en estructuras de túneles, los que son identificados como pigmentos en Europa (Chalmin et al. Reference Chalmin, Menu and Vignaud2003). Los estudios geológicos en el macizo Pan de Guajaibón evidencian su total ausencia (Fagundo, Rodríguez et al. Reference Fagundo, Rodríguez, Pajón, Ernesto Franco, Vinardell, Vega and Benítez1990); su uso no se reporta en las Antillas, pero sí en el surcontinente (Sepúlveda Reference Sepúlveda2021; Sepúlveda et al. Reference Sepúlveda, Valenzuela, Cornejo, Lienqueo and Rousseliere2013). Otra hipótesis puede ser su presencia debido al guano de murciélago que incorporaría el manganeso como microelemento, además de magnesio, formando minerales del grupo de la brucita (Mg(OH)2) un hidróxido de magnesio que suele llevar impurezas como hierro, cinc o el citado manganeso, que le confieren diferentes tonalidades, pudiendo formar pirocroíta (Mn(OH)2), un hidróxido de manganeso (Dumitraş et al. Reference Dumitraş, Marincea and Fransolet2004; Hill Reference Hill1999), ambos frecuentemente observados en esquistos con serpentinita y dolomita.
La micromorfología y la topografía (SEM-EDX) permitieron observar y medir las partículas amorfas de polvo de manganeso que resultaron bastante homogéneas, aunque con disímiles dimensiones que se mueven entre 30μm y 100μm (Figuras 4 y 5); tal hecho indicaría que el procesamiento mecánico de trituración y la extracción de las impurezas de forma manual no debió ser largo, ni muy intenso antes de mezclarlo con los restantes ingredientes; la inversión en mano de obra y tiempo debió ser relativamente baja.
En la cueva El Peñón, República Dominicana, aparece como colorante el guano de murciélago (DuVall y Rowe Reference DuVall and Rowe2013), y algo similar se observa en pictografías de las Cuevas 3, 8, 13 y 14 en Isla Mona, Puerto Rico, a base de fosforitas (derivadas del guano mineralizado), carbón y ocres, a veces mezclándolas con resinas de plantas (Samson et al. Reference Samson, Wrapson, Cartwright, Sahy, Stacey and Cooper2017:33), lo que puede indicar su utilización por la abundancia y fácil recolección. Se considera que el origen y composición del pigmento de La Espiral es el guano de murciélago, por su fácil accesibilidad y obtención en la gruta donde se inscriben las pinturas. La manufactura de la pintura se realizó in situ al disminuir la inversión laboral por la abundante disponibilidad y bajo costo de adquisición de materia prima, transportándose las cargas y los aglutinantes/disolventes como se reporta en República Dominicana, Isla Mona y Cuba.
En Cueva del Arriero se localizaron 170 fragmentos de hematita en diferentes niveles estratigráficos y una vértebra humana adulta teñida de ese mineral (Alonso Reference Alonso1995a); con dicho material se pintaron estaciones rupestres occidentales (Gutiérrez y González Reference Gutiérrez, González, Larramendi and Rangel Rivero2018) y tiñeron osamentas en numerosas locaciones funerarias aborígenes del archipiélago (González et al. Reference González, Morales, Fernández, Hernández, Leal, Gutiérrez and Chinique2021). En la propia cueva La Espiral se hallaron restos humanos coloreados de rojo; la ausencia del óxido férrico en la pintura se relaciona evidentemente con decisiones tecnológicas y culturales de la comunidad, y no a la falta del componente tintóreo.
Los aglutinantes orgánicos están representados por jugos o aceites de plantas, médula de hueso, sangre, orina, grasa animal, saliva humana y huevo (yema y/o albúmina; Armitage et al. Reference Armitage, Arrazcaeta, Torres, Baker and Fraser2020; Brook et al. Reference Brook, Franco, Cherkinsky, Acevedo, Fiore, Pope, Weimar III, Neher, Evans and Tina2018; Kiseleva et al. Reference Kiseleva, Shagalov, Pankrushina, Shirokov, Khorkova and Danilov2023; Zou y Yeo Reference Zou and Yeo2022). Se intentó identificar y caracterizar los posibles componentes de la fracción orgánica, aglutinantes de origen proteico o lipídico, y sus degradados o residuos, los más difíciles de detectar a causa de su gran diversidad y comprensible degradación experimentada a lo largo de los años; y si se preservan, es a niveles de simples trazas que dificulta considerablemente su apreciación (Sepúlveda Reference Sepúlveda2021).
La especie vegetal fuente potencial de ácido elágico en el entorno de la cueva La Espiral es Juglans jamaicensis C.DC. (nogal del país), presunción que se asume por su cercanía taxonómica a Juglans regia (nuez americana), cuya concentración de ácido elágico alcanza 28,9 mgg−1. J. jamaicensis es un árbol silvestre de bosques semicaducifolios y siempreverdes, con preferencia sobre sustrato cárstico que incluye el área de estudio. Su madera es muy apreciada, las hojas y corteza son medicinales, astringentes y diaforéticas; su fruto es comestible; el aceite de sus semillas se emplea en la fabricación de pinturas, jabón y cosméticos; de las raíces y cáscaras de los frutos se obtiene un tinte pardo (Ordetx Reference Ordetx1968; Roig Reference Roig1974; Rosete et al. Reference Rosete, Moreno, Ferro, Herrera and Montes1993).
Que nueces de J. jamaicensis se localizaran en Cueva del Arriero (Alonso Reference Alonso1995b) y en Cueva de los Chivos, en la provincia Villa Clara al centro del país (Villavicencio et al. Reference Villavicencio, Gómez, Gálvez and Morales2002), consolida la posibilidad de su aprovechamiento en prácticas cotidianas —brebajes medicinales, pinturas para decoración corporal y rupestre— y no únicamente como recurso alimenticio como se ha asumido.
Estudios experimentales demuestran que la viscosidad de la pintura pudo alterarse incorporando aglutinantes (Chalmin y Huntley Reference Chalmin, Huntley, Bruno e and McNiven2017), como sucedió en la provincia Mayabeque a 100 km en cueva Los Plátanos. Una muestra en círculos concéntricos indicó ácidos palmítico y esteárico, y, en menor medida, oleico y ácidos resínicos característicos de resina oxidada de pino; mientras en Los Muertos se obtenían trazas de ácidos grasos (Armitage et al. Reference Armitage, Arrazcaeta, Torres, Baker and Fraser2020). Pictografías de una cueva de Isla Mona muestran azúcares como galactosa y arabinosa consistente con un origen de resina vegetal; sin embargo, otros pictogramas indican que no se emplearon aglutinantes o los tamaños de las muestras no permitieron ubicarlos con los métodos utilizados (Samson et al. Reference Samson, Wrapson, Cartwright, Sahy, Stacey and Cooper2017).
En España, experimentalmente asumen que la resina de pino carrasco (P. halepensis) no es compatible con recetas de pintura de la región del Maestrazgo en Valencia (Santos da Rosa et al. Reference da Rosa, Neemias and Viñas2023), pero pruebas arqueométricas en Les Dogues indican lo contrario (López-Montalvo et al. Reference López-Montalvo, Roldán, Badal, Murcia-Mascarós and Villaverde2017). Estos seis casos reflejan decisiones tecnológicas que diferencian las materias primas empleadas para manufacturar el pigmento, prácticas culturales regionales específicas o diferencias crono-espaciales. También queda mucho por estudiar y la necesidad de homologar los protocolos de actuación (Sepúlveda Reference Sepúlveda2021); amén de que no siempre los resultados obtenidos en un continente tienen su referente directo en otro.
Para lograr los ácidos grasos era imprescindible la habilidad técnica de conocer herbolaria y la ubicación espacial de las plantas. La estrategia del proceso productivo, desde la búsqueda y recolección hasta la maceración y mezcla, finalizaba en un proceder técnico vinculado a la decantación del aceite, que pudo solucionarse durante la colecta o en la cueva; operaciones no complejas de realizarse en una estrategia integrada de conjunto con la caza y la recolección con desplazamientos a espacios más o menos distantes. La inversión laboral durante esta acción técnica debió ser baja y pudo involucrar a más de un miembro.
Todo indica que los aborígenes conocían las fuentes vegetales de resinas y ácidos grasos, lo que permite conjeturar la elaboración por grupos culturalmente portadores de distintas tradiciones de preparación pictórica, o que eran cronológicamente distantes. De confirmarse la presencia del “ácido elágico” o la “elagitanina” en el nogal del país, se presumirá su extracción como ligante pictórico.
Tradicionalmente el consumo de huevos se ha inferido para el aprovechamiento dietario; sin embargo, cada vez más investigaciones descubren su uso vinculado al gesto técnico de preparar pinturas (Brook et al. Reference Brook, Franco, Cherkinsky, Acevedo, Fiore, Pope, Weimar III, Neher, Evans and Tina2018; Zou y Yeo Reference Zou and Yeo2022). La detección en Raman de restos proteínicos como residuos aminoacídicos de triptófano en huevo a 1.312 cm−1 recuerda que en un ánfora Ptolemaica egipcia Bes se detectaron señales a 1.650, 1.540 y 1.230 cm−1, que se atribuyeron a grupos Amidas I, II, y III asumidos como huevo (Tanasi et al. Reference Tanasi, van Oppen, Florian, Pavlovic, Chiesa, Fochi and Stani2023). El empleo de la yema de huevo como aglutinante implica un conocimiento de sus propiedades más allá de la posible selección de una especie con implicaciones mágico-rituales.
La abundancia de aves y reptiles en los ecosistemas cubanos, la duración de sus ciclos reproductivos y la moderada inversión laboral necesaria en su colecta convirtieron al huevo en recurso abundante y de fácil acceso (Tabla 1). Los restos arqueozoológicos indican que iguanas y quelonios fueron muy apetecidos por el volumen aprovechable de su biomasa y la calidad de sus carnes; las aves, por su parte, aparecen en menor cuantía en sitios prehispánicos por la débil preservación de sus huesos. Mientras para los reptiles se infiere una fácil y copiosa colecta de sus huevos, por el amplio número y el tamaño de las posturas.
Período de reproducción de las especies (meses).

Tabla 1 Long description
La tabla pretende registrar el periodo de reproducción por meses, de enero a diciembre, para varios taxones y además el promedio de huevos por puesta. Sin embargo, las celdas mensuales aparecen vacías en todas las filas, por lo que no se puede identificar en qué meses se reproducen las especies. Lo único cuantificado es el promedio de huevos: aves entre 1 y 5, cocodrilo americano entre 30 y 40, iguana entre 12 y 88 y jicotea con 7. Tres tortugas marinas listadas, caguama, tortuga verde y carey, figuran con alrededor de 100 huevos. El cocodrilo cubano muestra el promedio como desconocido. Los asteriscos junto a algunas especies indican una nota sobre su reproducción, pero la tabla no aporta detalles adicionales sobre los meses.
* Varias nidadas en una temporada
Evidencia del consumo de especies ovíparas se encuentran en el sitio costero Loma de Caracoles a 15 km al nornoroeste, y en Cueva del Arriero, principal enclave habitacional de tierra adentro al oeste del área de La Espiral. En ambos se consumieron caguama (Caretta caretta), carey (Eretmochelys imbricata), tortuga verde (Chelonia mydas), jicotea (Trachemys decusata); en el segundo yacimiento encontraron además Crocodylus sp. e iguana (Cyclura nubila). Ya sea con propósito alimentario y/o ritual, el indígena disponía del recurso, conociendo con antelación las zonas de nidificación y desove para la recolección y su traslado; operaciones que se pudieron realizar fácilmente a partir de desplazamientos en espacios menores a los 20 km hasta la costa (Figura 1). Esta acción técnica debió requerir una inversión laboral baja y posiblemente involucró a varios miembros.
El hallazgo de restos proteínicos como residuos de aminoácidos de triptófano en el contenido de la mezcla pictórica en La Espiral es la primera evidencia en la arqueología antillana del empleo del huevo. Estudios posteriores podrán evaluar las características isotópicas del material orgánico detectado, y precisar las especies zoológicas que aportaron la yema de huevo.
La señal Raman a 1.312 cm−1 puede corresponderse a restos proteínicos como residuos aminoacídicos de triptófano en leche, que pudieran representar a grupos amidas III con estructura alfa-hélice en globulinas de leche a 1.450 cm−1, grupos CH2, y globulinas de leche (Ngarize et al. Reference Ngarize, Herman, Adams and Howell2004), y también posibles grupos carbonilos (C=O) de ácidos grasos a 1.728 cm−1 (Figuras 6 y 7; Lee y Chapman Reference Lee and Chapman1986).
Las vibraciones C=O, C=C y C-H de los ácidos grasos insaturados muestran un patrón especialmente característico en picos de aproximadamente 1.600, 1.400, 1.350, 1.300 y 1.240 cm−1, así fueron reportados en la manufactura de las pinturas en Viuda Quenzana en Patagonia (Brook et al. Reference Brook, Franco, Cherkinsky, Acevedo, Fiore, Pope, Weimar III, Neher, Evans and Tina2018); antiguas pinturas murales chinas se caracterizan por las vibraciones de tensión C=O en Serina a 1.306 cm−1 con huevo y leche como ligante (Zou y Yeo Reference Zou and Yeo2022); los estudios realizados a un ánfora egipcia Bes mostró señales a 1.650, 1.540 y 1.230 cm−1, que se atribuyeron a grupos Amidas I, II, y III relacionados con presencia de leche materna (Tanasi et al. Reference Tanasi, van Oppen, Florian, Pavlovic, Chiesa, Fochi and Stani2023); el espectro se amplía con un reporte de proteína Alfa-S1-caseína que sugiere la leche bovina como aglutinante en la Saltadora, España; además, réplicas experimentales de pigmentos en laboratorio demostraron que sólo las mezclas con grasas animales proporcionaban la consistencia y adherencia para pintar sobre caliza (Roldán et al. Reference Roldán, Murcia-Mascarós, López-Montalvo, Vilanova and Porcar2018), material del soporte en estudio.
En Cuba no existen mamíferos terrestres de grandes dimensiones que puedan aportar leche y se descarta la obtención del producto lácteo a partir de cánidos (Canis lupus familiaris) o de roedores comestibles (géneros Boromys, Geocapromys, Mesocapromys y Capromys) presentes en yacimientos tempranos.
La presencia de residuos de leche en la receta pictórica de La Espiral introduce la participación femenina en roles del trabajo rupestre (Fiore Reference Fiore1996), y transforma la remota concepción de la división por género del trabajo en las comunidades tempranas, con mujeres dedicadas a la recolección, al cuidado de la descendencia y los enfermos, la elaboración de los alimentos, y labores de poca envergadura (Alonso et al. Reference Alonso, Izquierdo, González, Hernández, Valcárcel, Pino and Blanco2015). Se abre una nueva perspectiva —nunca planteada en la arqueología antillana— relacionada con la participación de la mujer, directa o indirectamente, en la producción de pintura —colectando los ingredientes, donando el aglutinante/disolvente “leche” y tal vez mezclando los ingredientes y elaborando la pasta— o también formando parte de los procesos vinculados a la magia y los ritos en el gesto técnico de crear la imagen visual, teniendo en cuenta la posible relación simbólica entre el hecho de pintar en la cueva y la expresión idealizada del antro cavernario como claustro materno (Clottes y Lewis-Williams Reference Clottes and Lewis-Williams2001).
Esta investigación sin precedentes en el Caribe insular cambiaría el paradigma dicotómico hombre-cazador/mujer-recolectora-cuidadora de hijos que ha venido reevaluándose en los estudios recientes, pues la prevalencia de datos va oponiéndose a la segregación de labores sexuadas, criterio que por muchos años “ha influido en la interpretación de la arqueología” (Anderson et al. Reference Anderson, Chilczuk, Nelson, Ruther and Wall-Scheffler2023). Dichos dichos autores instan en la “necesidad de reevaluar la evidencia arqueológica” y deconstruir la idea del “hombre general” con que se representa la arqueología.
Cierto es que los cronistas mencionan mujeres en las Antillas en labores curativas y de adivinación para los grupos agricultores (Fernández Reference Fernández1995); las pruebas obtenidas abren la posibilidad de que mucho antes, las féminas participaran de esta u otra faena que no dejara evidencia en el registro macroarqueológico.
Haas y colaboradores (Reference Haas, Watson, Buonasera, Southon, Chen, Noe, Smith, Llave, Eerkens and Parker2020) identificaron enterramientos femeninos entre el Pleistoceno tardío y del Holoceno temprano americano, asociados a instrumental de caza mayor, para concluir que las cazadoras eran un patrón de comportamiento donde la mujer desempeñaba actividades fuera de lo tradicionalmente considerado doméstico.
Se reconocen huellas de manos que pudieron ser realizadas por mujeres (Snow Reference Snow2006, Reference Wang, Ge, Snow, Mitra and Giles2013); el estudio del ancho medio de las crestas de huellas dactilares permitió estimar el sexo y edad de un macho adulto y una hembra adulta joven o juvenil en el abrigo Los Machos, España (Martínez-Sevilla et al. Reference Martínez-Sevilla, Arqués, Jordana, Malgosa, Lozano, Sánchez, Sharpe and Carrasco2020). Son todavía escasos los trabajos sobre la temática para intentar establecer comparaciones interculturales, pues aun existiendo investigaciones que indican una mayor participación de las mujeres en la producción rupestre, falta mucho por hacer y aceptar. Se debe suponer un papel más activo en todas las esferas de la vida; la mujer recolectora de plantas comestibles y conocimientos de herbolaria pudo participar en la elaboración de las recetas pictóricas, más allá de aportar —como demuestra la cueva de La Espiral— la leche materna.
Al asumir estas acciones productivas, reconocemos que el grupo que hizo de La Espiral un centro ceremonial practicaba la división del trabajo donde las féminas ocupaban un rol social destacado. Una curandera o sanadora con conocimientos herbolarios ancestrales, debió gozar de prestigio y autoridad para oficiar ritos relacionados con la manufactura y materialidad del dibujo; así colectaba las plantas y huevos en su recorrido habitual, los trasladaba a la cueva y, luego de macerar las plantas, decantar la yema y ordeñarse, agregaba el guano majado para la mezcla. La inversión laboral desplegada en esta etapa de la secuencia productiva fue alta al considerar la precisión, complejidad y atención visual en la ejecución, número de pictografías (13) y tipos de motivos ejecutados, luego de ascender por un farallón rocoso de 5 m, además de lactar. Por otra parte, las sociedades precoloniales americanas consideraban la base material del dibujo rupestre (instrumentos, soportes, pigmentos y mezclas) portadores de poder divino (Nazar et al. Reference Nazar, Adrián, Vera and Roberto Bárcena2007). De esta manera la propuesta de secuencia productiva de la pintura en La Espiral será según la Figura 8.
Posible “cadena operativa” para manufacturar la pintura aplicada en La Espiral.

Figura 8 Long description
El diagrama de flujo titulado 'Cadena operativa Producción de pintura' detalla el proceso de producción de pintura. Comienza con la 'Exploración y búsqueda de huevo(s)' que incluye 'Colecta y traslado' y 'Decantación de la clara de huevo(s)'. Paralelamente, se realiza la 'Exploración y búsqueda de nogal del país' con 'Colecta y traslado de partes de la planta', 'Maceración de partes', y 'Decantación del chubugo guapo'. Otro proceso involucra a la 'Mujer lactante' con 'Extracción de leche' y 'Envase y traslado de la leche'. Además, se lleva a cabo la 'Recolección in situ de guano de murciélago' que incluye 'Extracción de impurezas' y 'Maceración del guano'. Estos procesos se conectan a través de flechas hacia 'Mezcla', 'Traslado', 'Mezcla', 'Uso', y finalmente 'Residuos'. Las conexiones entre los procesos están indicadas por líneas punteadas y flechas, mostrando la integración de los diferentes componentes en la producción de pintura.
Conclusiones
La posible reconstrucción de la “cadena operativa” para manufacturar la pintura con restos proteínicos de leche, huevo, ácido elágico y usando como colorante al guano de murciélago evidencia una receta compleja, el conocimiento empírico aborigen para su elaboración y el posible significado ritual que debieron poseer algunos de sus componentes; todo lo cual se reporta por primera vez para la arqueología cubana y caribeña.
La batería de técnicas analíticas aplicadas es susceptible de ser empleada con la intención de identificar la fracción orgánica de las pinturas. Los pocos resultados investigativos en el país demuestran la presencia de una variedad de compuestos en las mezclas. La presencia de ácidos grasos y resinas vegetales en más de una muestra indica que los aglutinantes se combinaron deliberadamente con ingredientes inorgánicos para formar pinturas de estructuras complejas que reflejan tecnologías elaboradas y diferentes opciones culturales en la preparación de pinturas; esto demandó una elevada inversión en mano de obra y debió involucrar a más de un miembro de la comunidad. La obtención de rojo moreno se relaciona con el proceso conclusivo de la mezcla ya que fue aportado por el guano, obtenido en el mismo sitio donde se plasmaron las pinturas y constituyó un recurso de fácil accesibilidad; la preferencia por este material, a pesar de la presencia de colorantes más llamativos en el exterior, indica una relación simbólica entre el antro cavernario y la pintura para este grupo cultural.
Esta diversidad supone una organización previa al hecho de pintar, que requirió cierta planificación en la obtención, disponibilidad de los recursos y conocimiento sobre los componentes para la pintura, que pudieron reunirse al integrar las actividades subsistenciales y la obtención de materiales para practicar labores de índole espiritual.
La arqueología debe contemplar la participación de la mujer más allá de sus contribuciones tradicionales en el sustento del grupo, el cuidado de niños y ancianos. Se propone, primera vez para Cuba y el Caribe la posibilidad de la presencia femenina en faenas de la cadena operativa de los enseres de indiscutible significado simbólico —la pintura— y de revelar la asignación de roles activos y novedosos en determinados procesos vinculados a los rituales comunales.
Agradecimientos
Especialmente a Hilario Carmenate, Esteban R. Grau, Osvaldo Jiménez, Martí Mas y Mónica Solís (UNED), Alberto Jorge (CSIC) y Enrique Parra (IPC), todos de España. A Claudio Tuniz (ICTP), Italia. A los árbitros por las sugerencias para mejorar el texto.
Declaración de financiamiento
Los fondos para el proyecto se obtuvieron del Instituto de Cubano de Antropología, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba entre 2011 y 2013.
Declaración de disponibilidad de datos
La información se encuentra en los fondos del Departamento de Arqueología del Instituto Cubano de Antropología y de la Comisión Nacional de Monumentos del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural de Cuba.
Conflicto de intereses
Racso Fernández y Dany Morales son investigadores del Instituto Cubano de Antropología, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medioambiente de Cuba. Este estudio fue ejecutado por el Proyecto PNAP 0437: Identidad Nacional y Salvaguarda del Patrimonio Histórico. El archivo de la imagen del dibujo rupestre de Cuba. Región Oriental (2013-2014). Los autores declaran que no tienen ningún conflicto de intereses.