A la caída de Teotihuacan, la ciudad no queda en total abandono; grupos culturales continuaron viviendo sobre las ruinas, reutilizando espacios y áreas a las que quizás, en algún momento, no les era permitido acceder. Hacia 600-650 dC comienza a prevalecer un nuevo complejo cerámico Coyotlatelco integrado por formas, diseños y estilos, y caracterizado por la decoración rojo sobre café. En el 800-850 dC el complejo cerámico Mazapa se encuentra en el área; sus formas y estilos (la decoración con líneas ondulantes y la olla blanco levantado cuyo origen se remonta a la región del Bajío) la hacen diferente. De 1390 dC a 1520 dC, el Complejo cerámico Azteca II, III tardío, IV y contacto está presente en Teotihuacan. Toda esta intensa actividad que se dio sobre la antigua urbe se ve reflejada en los túneles que se encuentran al este de la Pirámide del Sol. De 1987 a 1996, Linda R. Manzanilla lleva a cabo un proyecto interdisciplinario donde excava extensivamente cuatro túneles, y registra diferentes actividades al interior de ellos. Con el análisis detallado de la cerámica se pudieron identificar, ubicar cronológicamente y conformar los complejos cerámicos Coyotlatelco, Mazapa y Azteca en Teotihuacan.